“Se quemaron las ilusiones de muchas familias y de empleados en Santa Marta”
Dramático relato de comerciante afectado por el voraz incendio en el mercado público.
“No sólo se quemó nuestra empresa, también el sustento y las ilusiones de muchas familias de nuestros empleados aquí en Santa Marta. Dios nos guíe en el duro camino que viene”.
Con este triste pero contundente mensaje, resume Luis Villalobos Pichón, la tragedia que para comerciantes y núcleos familiares representa lo ocurrido en Santa Marta, cuando desde la madrugada de hoy un voraz incendio arrasó con numerosos negocios del mercado público.
Uno de esos negocios fue, precisamente, ‘La Estrella de la Moda’ que abarcaba dos pisos y en varios locales ofrecía al público toda clase de mercancías: cacharrería, plásticos, juguetes, elementos de hogar, etc.
De todo ello no queda nada y la estructura, por los graves daños, deberá ser demolida. De hecho, una estructura dentro del mismo mercado público se derrumbó.
Las pérdidas son cuantiosas. “Creemos que en nuestro caso superan los 3.000 millones de pesos”, sostiene.
En la tarde de hoy, tanto Villalobos como muchos otros comerciantes no habían podido ingresar a los locales, debido a que el fuego no había sido controlado en su totalidad. Por el contrario, en algunos casos se observaba el reinicio del mismo, pese a los esfuerzos de los cuerpos de bomberos desplazados desde diferentes parte de la Costa Caribe.
Una vez sea controlado el fuego plenamente, se hará el censo para determinar la pérdida total por esta conflagración.
El solo negocio contaba con 52 empleados. Ellos, al igual que los demás trabajadores del mercado, cuyos negocios resultaron averiados, deberán enfrentar una lamentable realidad, como es la suspensión temporal de sus actividades laborales, la que debe ser solicitada ante el Ministerio de Trabajo.
Para los dueños de los negocios la situación es bastante difícil. No solo enfrentan millonarias pérdidas sino que, además, muchos tendrán que responder por obligaciones financieras pendientes.
Los trabajadores también deberán enfrentar la suspensión laboral. Lo ocurrido en Santa Marta, es una verdadera tragedia.
Como lo dice Luis Villalobos, de origen barranquillero, no es fácil perder el sustento y la ilusión para un gran número de familias.